Con el corazón lleno de gratitud, como Corporación de Ayuda Social y Espiritual CORASES tuvimos el privilegio de visitar los hogares de ancianos de Mulchén, Quilaco y Santa Bárbara.
Compartimos momentos únicos junto a sus residentes y a los maravillosos colaboradores que, con dedicación, cariño y gran profesionalismo, hacen posible que cada uno de ellos viva con dignidad, armonía y amor.

En esta oportunidad, también pudimos apoyarles con la entrega de pañales y toallas húmedas, y llevarles lo más importante: la Palabra de Dios, compartiendo su mensaje y entregando Biblias a quienes las recibieron con alegría.
Porque cada vida merece ser honrada.

