Con mucho cariño y compromiso, Corases organizó una visita a la casa de acogida del Alto Biobío, donde se compartió un grato momento junto a sus residentes, llevando no solo ayuda material, sino también compañía, afecto y esperanza. En la jornada se entregaron alimentos no perecibles, calzado, artículos de aseo y diversos insumos de primera necesidad para apoyar a quienes más lo necesitan.
Asimismo, se vivió un emotivo momento de reflexión y oración al Creador, pidiendo protección, fortaleza y bendiciones para cada uno de los residentes y sus familias. Gestos como estos reafirman la importancia de la solidaridad y el amor por el prójimo.

